Gracias a ti por tus palabras. Sí, algunos escritos son más difíciles de publicar, por lo personal que hay en ellos. Pero de eso va la vida, de ser coherentes con nosotros mismos. Pensar, decir y hacer lo mismo. Gracias Teresa ✨
La pandemia no solo fue un evento sanitario, fue una experiencia de estrés crónico mantenido en el tiempo. Y el sistema nervioso no sale indemne de eso. La soledad no elegida, como bien dices, no es neutra: activa circuitos de amenaza, altera el sueño, la motivación y hasta la forma en que nos percibimos.
También me parece valioso lo que señalas sobre el entorno. Acompañar a alguien en la oscuridad genera impotencia. Y a veces el respeto por los tiempos, aunque duela es una forma madura de amor.
Añadiría que salir no siempre es “volver a ser quien eras”, a veces es reconstruirte con piezas nuevas. Y eso requiere ayuda, entorno y mucha autocompasión. Ojalá normalicemos más pedir apoyo profesional sin vivirlo como fracaso.
Hay más gente atravesando esto de la que imaginamos.
Poner palabras a la soledad, al cansancio mental y a la importancia de pedir ayuda es un regalo para muchas personas que hoy no saben cómo hacerlo. Gracias por humanizar el proceso y recordarnos que cuidarnos —y respetar los tiempos— también es amor
Así es Ainhoa, cuando corria año 2020 todos creímos que saldríamos más fuertes, que nuestras relaciones serían más profundas, reales, que el amor y respeto sería la norma. Y las estadísticas, aunque se escondan, muestran todo lo contrario. Como tú dices hay muchas más personas pasando situaciones similares a la, que yo describo. Solo espero y deseo que igual que ella, sé que lo logrará, el resto también lo consiga. Gracias Ainhoa por tus palabras y por leerme ✨
Gracias a ti por tus palabras. Sí, algunos escritos son más difíciles de publicar, por lo personal que hay en ellos. Pero de eso va la vida, de ser coherentes con nosotros mismos. Pensar, decir y hacer lo mismo. Gracias Teresa ✨
La pandemia no solo fue un evento sanitario, fue una experiencia de estrés crónico mantenido en el tiempo. Y el sistema nervioso no sale indemne de eso. La soledad no elegida, como bien dices, no es neutra: activa circuitos de amenaza, altera el sueño, la motivación y hasta la forma en que nos percibimos.
También me parece valioso lo que señalas sobre el entorno. Acompañar a alguien en la oscuridad genera impotencia. Y a veces el respeto por los tiempos, aunque duela es una forma madura de amor.
Añadiría que salir no siempre es “volver a ser quien eras”, a veces es reconstruirte con piezas nuevas. Y eso requiere ayuda, entorno y mucha autocompasión. Ojalá normalicemos más pedir apoyo profesional sin vivirlo como fracaso.
Hay más gente atravesando esto de la que imaginamos.
Qué necesario y qué valiente este texto.
Poner palabras a la soledad, al cansancio mental y a la importancia de pedir ayuda es un regalo para muchas personas que hoy no saben cómo hacerlo. Gracias por humanizar el proceso y recordarnos que cuidarnos —y respetar los tiempos— también es amor
Así es Ainhoa, cuando corria año 2020 todos creímos que saldríamos más fuertes, que nuestras relaciones serían más profundas, reales, que el amor y respeto sería la norma. Y las estadísticas, aunque se escondan, muestran todo lo contrario. Como tú dices hay muchas más personas pasando situaciones similares a la, que yo describo. Solo espero y deseo que igual que ella, sé que lo logrará, el resto también lo consiga. Gracias Ainhoa por tus palabras y por leerme ✨