¿Qué nos está pasando?
con S de eSencia ✨
Qué le ocurre a esta sociedad, cada día más asocial. Del 2020, año de pandemia hacía aquí, parece que todo se desmorona. Por todos es sabido que ese ¨lock down” o aislamiento, que superó los tres meses, nos hizo muchísimo más daño del que queremos admitir. La soledad no elegida, nunca fue una opción, sin embargo, nos cayó como una losa a todos y cada uno de lo residentes en España.
Desde entonces escucho eso de ¨Cómo están esas cabezas” y no es por lo despejadas o centradas si no todo lo contrario. A mi alrededor tengo personas maravillosas atravesando la oscuridad más absoluta, personas llenas de amor, empatía, honestidad y otros muchos adjetivos lindos, que están pérdidas en mitad de las tinieblas. Personas que levantarse les cuesta la vida, quererse a sí mismas…ya ni te cuento.
Yo atravesé mi propio infierno, eso que llaman ataques de ansiedad, pánico y a lo peor depresión. Fui afortunada, me tomo de la mano Patricia (psicóloga) y me facilitó el camino hacia la luz. Mis ganas de desprenderme de esa tristeza que parecía pegada a mi piel, lograron que hiciese los ejercicios, leyera, escribiese, escuchará podcast y un largo etc. No quería seguir descendiendo a los infiernos porque cuanto más abajo llegas, mayor es el esfuerzo para salir. Lo hice por mi y por todos los que me quieren.
Por eso espero y te deseo a ti, que aunque no estés en nuestros desayunos matutinos, puedas volver a brillar, te recuperes pronto y seas capaz de verte. Si me lo permites te diré que eres una persona extraordinaria, amable, empática, de buena conversación, sincera, amable y con unos valores y principios admirables. Sé que ahora eres incapaz de verte pero rezo cada día para que puedas resurgir de tus cenizas y recuperar la vida que tenías. Sé que ahora no quieres contacto con nadie, y aunque nos duela debemos respetar tus tiempos. Sé que lo superarás, solo espero que no te cueste demasiado.
Deseo creer con todas mis fuerzas, que de estos procesos se sale más fuerte y que eso te pasará. También que las personas de tu entorno, no sabemos bien como actuar y que a veces alejarnos es la mejor opción. Alejarse para crear espacio, para no ahogar, para permitirte respirar. Incluso para nosotras para poder recomponernos y entender.
Asusta ver y saber la cantidad de mujeres y hombres, que han atravesado o están atravesando ese infierno.
Si eres uno de ellos, recuerda que la vida es bella, que merece la pena intentarlo, que agradecer sana, que tener tribu aún siendo solo de tres miembros reconforta. Que en esta vida tú debes ser tu prioridad. Que si tú estas bien, tu entorno también lo estará. Que no somos super mujeres, ni deberíamos pretenderlo, somos humanas y llenas de imperfecciones. Eso nos hace únicas y especiales.
Imagino que no vas a leerme en un tiempo, pero ojalá puedas llegar a ver lo mucho que vales. Te mando miles de besos.
Gracias por invertir tu tiempo/vida en mis escritos. ✨
✨



Gracias a ti por tus palabras. Sí, algunos escritos son más difíciles de publicar, por lo personal que hay en ellos. Pero de eso va la vida, de ser coherentes con nosotros mismos. Pensar, decir y hacer lo mismo. Gracias Teresa ✨
La pandemia no solo fue un evento sanitario, fue una experiencia de estrés crónico mantenido en el tiempo. Y el sistema nervioso no sale indemne de eso. La soledad no elegida, como bien dices, no es neutra: activa circuitos de amenaza, altera el sueño, la motivación y hasta la forma en que nos percibimos.
También me parece valioso lo que señalas sobre el entorno. Acompañar a alguien en la oscuridad genera impotencia. Y a veces el respeto por los tiempos, aunque duela es una forma madura de amor.
Añadiría que salir no siempre es “volver a ser quien eras”, a veces es reconstruirte con piezas nuevas. Y eso requiere ayuda, entorno y mucha autocompasión. Ojalá normalicemos más pedir apoyo profesional sin vivirlo como fracaso.
Hay más gente atravesando esto de la que imaginamos.