Sensaciones
Con S de eSencia 💫
Vivimos acelerados, con prisas, sin pausas. Hace unos días buscaba en la app que uso para meditar, sonidos blancos, esos que relajan y se usan para caer en los brazos de Morfeo. Entre lluvia suave, tormenta y olas del mar se encontraba “ ruido del tren”. ¿Cómo? ¿Ruido del tren de fondo para descansar? Así que me plante en la estación, tuve suerte, era sábado y horario de siesta española, saque el ticket y subí. El sonido del tren rítmico, la velocidad constante y todo ello solo interrumpido por una vocecita dulce “Próxima parada”. Cerré los ojos, me centre en mi respiración y sí era una sensación agradable, relajada , sonreí y regrese de nuevo al hogar.
Aquí ando recordando sensaciones, esas que recupero ante un mal día para sobreponerme.
El mar, siempre presente, en uno de esos días en que no ruge si no que está calmado, apacible y que te permite ponerte boca arriba “posición del muerto”. Bailas al son de sus olas, la brisa acaricia tu rostro, mientras el sol y el sonido del mar te envuelven. Adoro esa sensación.
Y como no, adoro el momento en que me preparo un baño, aromas, velas, música de fondo y lo mejor... La sensación de sumergirse debajo del agua cuando el grifo aún sigue abierto. Esa sensación de estar bajo una terrible tormenta o una infinita cascada de agua. Un ruido potente, con fuerza que sí adoro.
Sensaciones que me transportan a recuerdos agradables, a risas pasadas y presentes.
Podría añadir tantas otras maravillosas sensaciones, de esas que con el estilo de vida que llevamos, rápido, sin pausas, ajetreados siempre, pasan y ni siquiera vemos. Ese café recién hecho, ese escaparate lleno de flores, esas librerías y su peculiar olor, ese chocolate calentito.
Esos paseos matutinos con los pies desnudos y la arena fresca, esas caminatas montaña arriba , con esas vistas en las que crees que el cielo casi te atrapa. Esos abrazos calentitos de personas que te llenan de energía y con las que sabes que puedes contar. Ese contar como el de la famosa cita de Mario Benedetti “ Hagamos un trato”.
Volvamos a esas sensaciones, a pararnos, a sentirlas porque te aseguro que merecen la pena. Fíjate en los niños, creo que ahí reside su magia, se paran, observan y absorben todas las sensaciones, quedándose además con la más dulces, agradables y divertidas.
Ojala que vuestras vidas estén llenas de sensaciones. Gracias por invertir tu tiempo/vida en leer mis escritos. ✨


