Se tú quien decida
con S de eSencia ✨
Se tú quien decida
Se tú quien se equivoque. ¿Cuánta
s veces pedimos opinión sobre cosas que para nosotros son importantes?. Imagino tú respuesta, la mayoría del tiempo pedimos consejo a amigos, familiares, conocidos o incluso vecinos, todos nos sirven.
Y cuántas de esas veces, hacemos caso y nos equivocamos... probablemente la gran mayoría. Porque sin maldad ninguna, cada uno de los preguntados opina desde su experiencia, sus necesidades o su visión de vida, que no tiene porque coincidir con la tuya. De ahí ese se tú quien decida como consejo para avanzar, para ponerte en el lugar que deseas habitar y para ser coherente contigo mismo.
Permíteme que te cuente mis dos mayores aciertos cuando decidí no ignorarme y seguir con mi decisión pese a que el resto de mi entorno no estuviera de acuerdo. No fueron grandes dilemas pero sí importantes en mi día a día, la primera fue la bañera, compramos una casa y tras mantenerla cerrada unos años pudimos comenzar su reforma para habitarla. Tenía dudas entre bañera o ducha en la habitación, tras preguntar amigos y familiares, el 90% me dijo que ducha, las bañeras tienen mayor riesgo de caídas, incómodas y complicadas de limpiar y ya que iba a ser nuestra vivienda definitiva sería un error apostar por ella. Sin embargo, mi experiencia me decía que la bañera había sido mi refugio cuando las migrañas se apoderaban de cuerpo y mente, que llenarla hasta los topes con agua caliente acompañada de velas y un silencio absoluto, aún cuando luego tuviera que medicarme , suponía un alivio enorme, me reconfortaba. Por eso decidí SÍ poner bañera, ese fue mi gran acierto. Sigo bañándome cuando puedo, aprovecho para poner velas, podcast, mascarilla para el pelo y relajarme, para mi es un bálsamo de vida.
La segunda fue ir contra corriente, construyendo en la parte alta la vivienda y en la planta baja los dormitorios. Nadie me dijo que era una gran idea, incluso el jefe de obras me comentó que si el resultado no era el esperado, me recordaría que fue mi decisión y que no seguí su consejo. La hicimos invertida, porque aunque me costó, plasmar sobre papel porque prefería esa distribución me ayudó. Lo tuve claro, aposté por la luz, la necesito en mi vida, arriba era muchísimo más luminosa y podía tener incluso terraza en la cocina. Para dormir no necesitaba de esa luz, caía en los brazos de Morfeo más pronto cuanta menos luz hubiese. Y sí no negaré que asumí inconvenientes como tener que subir la compra 18 escalones, no puedo evitarlo, pero me ha merecido la pena. Vibro con toda esa luz. ✨
Estas pequeñas decisiones me permitieron aprender que las opiniones deben ser siempre escuchadas con atención, pero jamás anteponerse a las tuyas, ni cambiarlas porque la mayoría no coincidan con la tuya. Somos únicos y especiales, con vivencias, creencias y necesidades diferentes. Así que pregunta, escucha y analiza pero mantén tu mente abierta y pon la tuya en lo alto del ranking.
Gracias a ello la tercera, dejar mi trabajo, donde tenía un cargo de responsabilidad y que supuso salir de mi zona de confort , no necesité preguntar más que a mi pareja por lo que nos iba afectar como familia. El resto lo sabría a tiro hecho, de entrada conocía sus opiniones porque ninguno de ellos apostaría por esa opción.
Con estos ejemplos solo trato de decirte que te escuches, te priorices y decidas desde tu corazón porque lo demás lo harán desde el suyo aún cuando sea un tema tuyo. Y no será por aconsejarte mal, simplemente porque cada uno hablamos desde lo que sentimos dentro y no podemos hacerlo desde otro lugar. Porque tu opinión es la más importante en tus asuntos, porque asumir que podemos equivocarnos es hacernos cargo, ser responsables. Porque aún cuando elegiste lo que otros opinaron, seguirá siendo tu responsabilidad y serás tú quien soporte las consecuencias. Sé libre y se tú quien decida siempre desde ese lugar íntimo, personal e intransferible.
Gracias por invertir tu tiempo/vida en leer mis escritos. ✨



Qué bonito lo cuentas y qué bien se entiende el mensaje.
Escuchar está bien, pero no ignorarte a ti es clave. Nadie siente tu cuerpo, tus necesidades o tu forma de vivir como tú.
Tus ejemplos lo explican perfecto: no es ir contra nadie, es ir a favor de una misma.